13 de Junio de 2021 – Peligroso

13:38. Personas llegan y se van, algunas regresan diferentes, a otras no les permito volver.

Está siendo un fin de semana choff, decaído. Lo más divertido ver a Alegría el viernes. En esa ocasión me tocó ración de verdades y eso ha contribuido a mi estado emocional.

Me recordó la sensación de revoltura después de una sesión de terapia. He tenido la necesidad de llorar. Bueno, esto es algo que no he podido hacer desde mi ruptura con Ámbar y la verdad es que necesito hacerlo.

Estoy decepcionado y por mucho que podría culpar a Asunta la realidad es que es conmigo. Volví a meterme en algo que sabía perfectamente que no.

En mi última entrada decía que no iba a hacer por contactar con ella. Curiosamente a partir de ese momento fue ella la que pasó a hacerse más presente. Por mi parte yo ya estaba enfadado y equilibrando la relación, dando menos de lo que ofrezco, un nuevo paso a no ser yo. La comencé a tratar de la misma forma que lo hacía ella conmigo: sus mismas respuestas sin decir nada, sus comentarios vacíos, etc, etc, etc.

Definitivamente Asunta no va a ninguna parte conmigo y he comenzado a sacarla de mi vida como ya hiciera hace un año. He borrado sus chats de Whatssap, Instagram (sobre todo esto que me indica si está online con el punto verde),… Estoy por bloquear sus estados y a su vez no permitir que vea los míos.

No es su culpa, es mía. Por confiar en sus palabras y no en “sus hechos”; “el papá de Aroha me encanta…, qué felices acaban mis 33…, malditas esas ocasiones en las que 40 pasos parecían tan lejos…, cuanto me arrepiento….” Palabras bonitas pero cero demostraciones.

Puede que esta sea su forma de hacer las cosas y yo pretendiese algo muy diferente. Quería lo que tenía con Ámbar pero la versión +++. La realidad es que no ha llegado ni a un 5%. Está claro que lo que ella me ofrece no es suficiente para mi.

En fin, estoy intentando cerrar este capítulo de nuevo. Por lo menos ahora sé que no pudo ser. Momentos diferentes, inmadurez, miedos,… la razón es lo de menos. Los echos y la falta de interés es lo que ha hablado.

22:53. Me resulta curioso, mi decaimiento me ha acompañado durante algunas semanas. Por supuesto y como ya he dicho Asunta no es la responsable, es sólo cosa mía. Llevaba tiempo sin llorar y parecía que no me lo estaba permitiendo. Ayer me dije que ya estaba bien, si eso es lo que me estaba pidiendo el cuerpo no lo podía demorar más. Hoy me levanté y salí a correr. No fue una distancia excesiva y tampoco un ritmo exigente. Mi objetivo era cansarme, preparar el cuerpo para cuando llegase al punto de destino.

Terminé en mi roca de las lágrimas. Nada más verla a lo lejos, ya iba caminado, me atenazó el nudo en la garganta y se me arrugó el rostro. No fue mucho pero me vino genial la descarga. Permanecía allí durante unos 30 minutos antes de emprender el camino de regreso a casa. Todavía me queda por soltar pero estoy seguro de que llegará.

Ámbar vino a mi mente mientras lloraba. No haber estado con ella durante su proceso, haberle hecho daño (según yo),… Me sorprendió, ella está muy presente de nuevo. Hablamos de darnos un tiempo y retomar estando más tranquilos. Hoy se cumple, exactamente, 1 mes de nuestra ruptura y pesaba que sería a partir de esta fecha cuando podríamos comenzar de forma muy lenta.

La realidad es que fue antes, el miércoles pasado sentí la necesidad de saber como se encontraba y le pregunté. Casualidades de la vida, conexión,… no sé como llamarlo. Ella acababa de ingresar en el hospital, tenía una intervención programada para el día siguiente.

Desde ese día nos hemos acompañado, con mucha confianza, cariño, sin ocultarme lo que piensa o siente con todo lo que está transitando. Todo salió como debe y hoy ya se está recuperando en casa con su niña. No es fácil pero lo está llevando muy bien. Es consciente de lo que todavía le queda por delante pero también de lo mucho que ya ha recorrido. Estoy muy contente de tenerla en mi vida de nuevo.

Como dije al principio el viernes salí con Alegría a cenar y tomar algo por ahí. Para mi fue una doble ración de verdades. Le hablé de todo esto y su primera pregunta fue si no sería muy pronto para Ámbar. La verdad es que no lo sé, la veo muy centrada en ella en este momento por lo que creo que sí, que sumo más de lo que puedo restar en su vida.

Le conté que habíamos retomado nuestras conversaciones, mucho más tranquilo por mi parte. Hablamos también del desequilibrio que yo había descrito anteriormente, de lo mucho que Ámbar había crecido en su etapa conmigo y de lo genial que había sido para mi poder aportar en ese proceso. También del momento en el que yo también quería avanzar pero sentía que ella no podía ser ese “trampolín” para mi.

Alegría me hizo ver que había sido injusto, aunque ella no utilizó esa palabra en ningún momento:

—La estás evaluando desde tu óptica de 44 años y toda tu experiencia vital. Ella tiene 34 y le falta lo que tú has avanzado. Dices que ha crecido mucho, ¿dónde crees que podría estar cuando alcance tu edad?.

—Pues probablemente estará mucho más lejos de lo que he llegado yo, tanto que yo sería insignificante a sus ojos en ese momento.—le respondí.

Es cierto, lo reconozco, fui injusto al pretender que ella fuese quien me impulsará, aunque fuese lo que necesitara. Más tonto fui al pretenderlo de Asunta, ella está mucho más lejos que Ámbar.

Ayer hablaba con Ámbar y le comenté lo mucho que había cambiado durante esos meses conmigo y lo feliz que me sentía por haber sido, en parte, partícipe. Ella reconoció que le costaba asimilar lo diferente que era 5 meses atrás y me dio las gracias por haber estado.

Durante la cena con Alegría analizamos también el patrón que estoy repitiendo en mi vida. Estaba con Akela y pasé a Ámbar, a continuación a Asunta,… Llegamos a la conclusión de que coloco a las mujeres con las que hablo en lugares que no les corresponde sin realmente haberlas llegado a conocer, ni siquiera cara a cara. En cierta forma las idealizo.También que no me doy tiempo a cerrar y ya me estoy metiendo en otra historia.

En este último sentido me hizo una recomendación que me gustaría comenzar a poner en práctica. Esperar x días antes de iniciar nada con otra persona y no colocar a nadie en ningún lugar hasta tener varias citas cara a cara.

Sólo lo último ya sería una gran diferencia al respecto de mi trato con las mujeres. Sí, de verdad que tengo que ponerlo en práctica.

Por el momento tengo que llegar de nuevo a un estado de calma. Donde me encuentro ahora soy “peligroso”, demasiado volátil con mis decisiones y en modo «cazador». Tanto es así que hoy he contactado con varias chicas para llegar “el hueco”.

Con la primera me di cuenta y lo deje estar al momento. Con la segunda, la última mamá de la escuela,… digamos que ella misma me ha reconocido con un depredador (palabras textuales suyas). Creo que con esa descripción está todo dicho sobre mi actitud. Bueno, en este caso depredador pero ella sigue por aquí.

Continuo mañana. Buenas noches mis viditas, hoy disfrutan de sus nuevas habitaciones que por fin ya están terminadas..

P.D.:18/06/21. Finalmente no continué al día siguiente. ,

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