31 de Mayo de 2021 – (Parte III)

—¿Qué tal el finde?

La vi venir de lejos, quería algo. Todavía estaba pintando por lo que le envíe una foto con los útiles de pintar y mis manos salpicadas de gotitas de pintura.

No me equivoqué, estaba en su casa y 13 mensajes después ya habíamos quedado, con mis reglas en esta ocasión. Estimé que me faltaba como una hora para terminar, ducharme, etc.. yo no tenía ninguna prisa. También le dije que sería en su casa, la mía olía a pintura y me apetecía salir a respirar un rato. Ella aceptó.

Echaba de menos el sexo. Durante el almuerzo y parte de la tarde tuve la oportunidad de quedar con algunas chicas que sabía podían ser receptivas a darse un revolcón conmigo pero me dije que no, no quería hacerlo por sentirme así. Con Asunta quería probarlo; “Veamos si de verdad vales tanto la pena en todos los sentidos.”

Le ofrecía llevar el aceite de masaje para cerrar una antigua deuda que tenía con ella. Aceptó sin dudarlo por lo que ya tenía claro que sería mía, aunque esta sólo era una forma de iniciarlo. En realidad lo sabía desde su primer mensajes esa noche.

Ya en su casa hablamos durante varias horas. Fue divertido, no diré que enriquecedor pero sin duda divertido. Pasado ese rato le ofrecí continuar con el masaje y pasamos a su dormitorio. Ella se quito la blusa y al poco rato yo la dejé sólo con su tanga.

Le hice un masaje completo. Inicialmente me dediqué solamente a disfrutar de su piel, centrándome en su espalda mientras observaba sus reacciones. Luego sus piernas, pies, muslos, nalgas,.. recorrí todo su cuerpo con delicadeza, de forma muy cálida. Hemos hablado tanto que la conozco y sabía donde centrarme, resultó sencillo hacer que se erizara bajo mis manos.

Pasé a su cuello, cabeza,…  me dediqué a jugar con ella. Lo intentaba disimular pero su cara me lo decía todo. Consigo interpretar muy bien las señales y además disfruto al observarlas.

Llegado el momento le di la vuelta y continué el masaje boca arriba. De nuevo recorrí su cuerpo, sin prisas, todo menos su sexo y su pecho, que había tapado al rotarla. Por el momento no era mi objetivo. Tenía muchas cosquillas en su abdomen pero acariciándola de la forma adecuada sus sensaciones no eran esas. Continué con sus piernas, sus muslos y la parte interna de estos. No me hacía falta llegar a su sexo para tenerla muy excitada.

Comenzamos con los besos, por fin sus labios, cálidos y húmedos, eran míos. Deliciosos. Compartimos piel, lentamente.

Curiosamente yo no había alcanzado el nivel de excitación necesario. Llegados a ese punto estaba sorprendido, era la primera vez que me ocurría. Comencé a tener dudas y a alejarme.

“Wow!!! ¿Después de todo esto y no es con ella? Por fin voy a aclarar este tema. No me pone.”

Esto y otras muchas más cosas pasaron por mi cabeza. Incluso barajé separarla de mi y explicarle «que no», para después irme a casa. La verdad es que me sentía tranquilo e incluso contento al creer que lo estaba resolviendo.

Ella continuaba muy excitada y la verdad es que eso es lo que más «me pone» en una mujer. En cuanto lo expresó con sus gemidos y movimientos, al rozarse con mi cuerpo, «me despertó» y ya no hubo marcha atrás.

Divertido, sensual, excitante,… Jugamos, nos lo pasamos bien. No quiero entrar en más detalles, tal vez ya he dado de más. Tampoco quiero comparar ya que no sería justo.

Tuvimos un percance con el condón y se nos cortó el rollo, será una anécdota muy íntima que creo ninguno olvidará nunca, incluso bonito. Una vez resuelta la situación ya no seguimos con el sexo. Simplemente la acaricié, volviendo a disfrutar de su cuerpo. Me encantaba, la encontraba preciosa, mucho más de lo que la había visto nunca.

Sabía que ella no compartía cama, lo ve como una forma de sentir y no quiere llegar a tener tantas implicaciones. Por mi parte, que soy más chulo que un ocho, pensé cuando me lo dijo hacía meses: “ya me lo pedirás tú”. Me ofreció dormir “culito contra culito” pero yo no quería eso, lo quería todo o nada.

Mi casa está a 40 pasos por lo que a las 04:30 estaba en casa. Sorprendido por todo lo ocurrido y la forma en que se había dado.

(Me voy a la cama, mañana trabajo y ya son casi las 2 de la madrugada.)

04/06/21 10:17

Los siguientes días me encontré con mucha incertidumbre: no sé lo que quiere, no sé lo que espera, no demuestra nada,… No me entiendan mal, no pretendo nada del otro mundo, no quiero establecer los términos de una relación que no tenemos.

Me he dado cuenta que siempre he contado con la atención de la persona que tenía en frente, es lo que conozco. Con ella esto es estar en el otro extremo.

Hemos hablado en estos días, poco a poco he descubierto que sí quiere volver a quedar, que está interesada en conocerme más,… Todo esto sobre el papel y siempre bajo sus condiciones.

Por el momento acepto, espero que me pueda conocer y se termine abriendo pero aquí existe un problema: no me está permitiendo ser yo, me hace ir con pies de plomo para evitar que se pueda agobiar. Incluso nuestras conversaciones son distintas, ahora tenemos mucho del día a día pero están vacías. Se lo dije antes de ayer:

—-¿Te das cuenta de como han variado nuestras conversaciones? Antes eran juguetonas, íntimas,.. Ahora que hemos jugado y tenido intimidad hablamos diferente. 🤭 🤭 🤭

—Jajaja. No hemos tenido tiempo de más. Ahora las noches son para poner lavadoras y planchar… 😂 😂—chiste en alusión a las nuevas formas de facturación eléctrica en España.

En definitiva, de palabra, más o menos, ambos nos hemos expresado que quedamos con ganas de más el pasado sábado. Pero para mi gusto no me lo demuestra con sus actos.

Como he dicho no soy yo y eso me lo está haciendo pasar mal. Tengo una cosa clara, no lo quiero pasar mal por esta razón.

Ayer intenté quedar con ella pensando en el inicio de la próxima semana pero no pone de su parte. Mi pensamiento es el mismo. “¿No te gusta cerrar planes o no los quieres cerrar conmigo?”. Le he dicho que lo dejaba en sus manos. Le pasé lo que conocía de mi agenda para mi próxima semana y le advertí que haría mi vida, que no me culpase si ya tenía algo cerrado para los momentos que pudiese proponerme. No llevo una quincena en esto y comienzo a estar cansado de la situación.

Con la mamá del cole pensaba en quedar, realmente estaba convencido de ello. No sé lo que tengo con Asunta pero lo que me está dando no me vale. El martes la otra chica me confirmó que podría quedar hoy, dispondría de un par de horas. En ese momento le dije que se lo confirmaría, como muy tarde, durante la mañana del miércoles.

La realidad es que en ese momento ya lo estaba dudando. No me encontraba cómodo, ya consideraba que había iniciado “algo” con Asunta. ¡¡Qué complejo o simple soy!! (No sé ni como definirme).

Le dije que no podía y que si me regalaba un par de minutos, en la puerta del cole al día siguiente, se lo explicaría. No tenía porque pero quería darle una explicación. Esa mañana ella no llevó a su hija por lo que decidí esperar a verla hoy.

Esta mañana, volvía a tener dudas. El desconcierto con Asunta me empujaba a decirle que sí pero siendo realistas, tiene sólo 4 días disponibles al mes y yo estaría actuando por las razones equivocadas. Mantuvimos una conversación corta pero fui sincero con ella:

—Respecto al café quería que supieras que cuando te lo propuse me apetecía mucho. La realidad es que este fin de semana ha regresado a mi vida alguien de mi pasado por quien sentí mucha curiosidad, aunque no llegásemos a nada. Ahora mismo esa curiosidad ha regresado y yo no me siento cómodo tomando ese café.

—No te preocupes, no pasa nada. Yo me alegro mucho por ti. Me sorprendió mucho que me quisieras explicar algo, después de todo un café no quiere decir nada.

—Sé que no te debía ninguna explicación pero te la quería dar. No quería que tuvieses la impresión de que había jugado contigo. Un café no significa nada pero me resultas atractiva y ese café era para empezar a conocerte.

Nos despedimos alegremente y nos deseamos un buen día. Puede que mi explicación le resultase innecesaria y que no entendiese mis razones para dársela. Bueno, de nuevo mi necesidad de ser honesto. Para mi he actuado correctamente, espero que ella piense de la misma forma.

Le he contado a Alegría lo ocurrido con Asunta ese sábado. Aunque no me lo diga sé que ella no lo ve. Por supuesto me anima a probarlo, sabe perfectamente que es la única forma de poder dejar atrás esa etapa. Vivirlo y ver por mi mismo si sí o no. No quedarme con la duda de si pudo ser o no importante en mi vida.

Estoy desconcertado, cansado, sin saber que esperar y poco dispuesto a no ser yo, lo cual no es malo. Sinceramente no sé a donde voy, no sé que esperar,… En cierta forma esto posicionado en lo negativo para evitarme sorpresas desagradables. Pero no sé cuanto tiempo estaré así, mi amor propio ya me está alertando. Hoy no voy a hacer por hablar con ella, de nuevo no soy yo.

La semana con las niñas va muy bien. Hoy pasan la tarde con Ágara y yo aprovecharé para recoger los resultados de la resonancia magnética del brazo de Aroha. También me pondrán hoy la primera dosis de la vacuna del Covid. Espero tener un fin de semana en familia y de compartir mucho con las niñas.

Por aquí lo dejo. Las quiero mucho vidas mías. Nos vemos esta noche.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ver más

  • Responsable: Diario de un Troglodita Emocional.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento: No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.Ver
Privacidad