22 de Octubre de 2020

12:58. Inmerso en una semana de citas médicas con mis hijas: dentista, vacunas,… No estamos disponiendo mucho tiempo para estar en casa, las niñas todavía menos que sumarán las dos tardes que pasarán fuera con su madre.

Continúo estando muy bien y, lo que para mi está resultando más importante, sin montar castillos. Sigo conociendo a la chica con la que he quedado últimamente, creo que va a permanecer una temporada en mi vida por lo que ya le voy a poner nombre, será Akela. [Menos los dos casos a los que les he permitido elegir nombre el resto tienen su significado]

Volvimos a quedar el sábado, almorzamos en un restaurante italiano de su elección, paseo por una conocida zona de la ciudad que da al mar y finalizamos en mi casa. Fue un día muy agradable, quedé con ganas de más pero ella tenía que atender a sus mascotas y se marchó de madrugada.

Ayer, aprovechando que las niñas pasaban la tarde con su madre, también pasamos un par de horas juntos. En esta ocasión se acercó a mi municipio y fuimos a la cafetería a la que suelo ir con mi hermano. Parece que nuestro sino es quedar de terraceo y que nos terminé lloviendo con cierta intensidad. De nuevo un rato agradable. Espero poder volver a coincidir con ella en no mucho tiempo.

La estoy conociendo, no me hago castillos, estoy muy bien pero consciente del momento en el que nos encontramos y que no nos ata nada.

Las niñas no están mal aunque Aroha continúa con su adaptación al nuevo centro escolar/sistema pedagógico. En ocasiones he dudado de si el cole anterior fue una buena decisión. Ya nada puedo hacer con el pasado. Valoro mucho todo lo que trae de ahí, sus ganas de aprender, su empeño, responsabilidad, valores, amor,… Sé que alcanzará el nivel de sus compañeros en poco tiempo pero no es agradable que le cuesten algunas cosas y que se de cuenta de que está por detrás de sus iguales.

Por otro lado ha pasado dos episodios que Ágara ha definido como llamadas de atención. La semana pasada avisaron desde la escuela indicando que había menstruado por primera vez, la realidad es que eso no se produjo. Ayer se levantó con molestias en la garganta y a media mañana Ágara me avisó de que la habían llamado nuevamente desde el cole. Al parecer la niña no se encontraba bien y quería hablar con ella. Su madre no se dio cuenta de la llamada en ese momento y cuando la devolvió le indicaron que estaba sin fiebre y que ya estaba mejor. Ágara recogió a las niñas a la hora habitual de salida y pasaron la tarde juntas sin mayor novedad. Cuando hablé con Aroha me indicó que habían llamado a su madre por petición suya, yo estaba trabajando “muy lejos”.

Como he dicho Ágara lo considera llamadas de atención, curioso que sólo sean para ella…. Bueno será mejor no permitir que mi mente entre en ese jardín. Observaremos a las niñas y a ver como evolucionan.

Por mi parte también he mantenido una pequeña conversación, al respecto de las Navidades, con Ágara. Necesito definir como las vamos a repartir para poder cuadrar las vacaciones que me quedan. Por su parte me recordó los días que las niñas estuvieron conmigo el año pasado y yo le he tenido que recordar lo que le propuse al respecto y cual fue su respuesta en ese momento.

De continuar a semanas, sin variar nada, me correspondería la que va del 28 de diciembre al 3 de enero, parecido a lo que ella disfrutó el año pasado. Mi propuesta ha sido la que también le hice las navidades pasadas, dividir en dos periodos. Inicialmente la he visto reticente, le he tenido que recordar que lo más justo sería que pasaran el 24 con uno y el 5 de enero con el otro. Después de pensarlo un rato me indicó que lo entendía y que mañana me daría una respuesta. Me da igual el periodo que elija, lo dejo a su criterio ya que las pasadas no disfrutó ninguno de esos días.

Lo importante de todo esto es que continuo pensando en mi sin dejar que me afecten o “me enciendan” ciertas respuestas. No lo permito, tengo claro que no voy a discutir por nada. Si no llegáramos a un acuerdo me remitiría a lo firmado en el acuerdo judicial y aplicaríamos lo que allí está recogido.

En ocasiones me sorprendo al ver el cambio en mi, huyo de las “pasiones” mentales que estas situaciones me habrían producido hace no tanto tiempo. Estoy muy contento conmigo mismo.

De momento lo dejo por aquí. Las quiero mis viditas. Nos vemos en casa en un ratito.

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