15 de Diciembre de 2019

22:54. Fin de semana completo con las niñas y sin embargo creo que les podría haber dado más. No hemos parado desde el viernes tras salir de la escuela. Físicamente estoy muy cansado pero reconozco que lo que más pesa es mi cansancio mental.

He podido hablar mucho con las niñas y algunos de sus comentarios o conversaciones me hacen ver que esta situación les pesa. Esa es mi percepción, la cual me obligo a decirme que estoy condicionando. Por desgracia creo que estoy siendo objetivo.

La noche del viernes y la del sábado las niñas han dormido en mi cama. Es maravilloso por su cariño y por como, de forma inconsciente mientras duermen, me lo demuestran al abrazarse o simplemente buscar mi mano. Reconozco que aunque mil veces agradable no me permite descansar como me gustaría al irme cortando el sueño.

Mañana ya tienen cole y pasarán la tarde con Ágara. Hoy hemos tenido actividad física con un largo paseo. Sin embargo a Aroha le ha costado un mundo dormirse. Lo han hecho en sus camas pero ahora mismo tengo dudas de si realmente están dormidas. La pobre niña me ha dicho que si bajaba conmigo, como otras noches o como le pasa en casa de su madre, es porque le dan pesadillas.

Alba, por su lado, me ha dicho que le gustaría más volver a dormir en el apartamento de soltera antes que en la nueva casa de su madre. Según ella ahí no descansa bien, me quedo para mi los detalles de su explicación.

Por un lado las veo felices pero por otro.. Espero que sólo sea cuestión de tiempo. Más tiempo para todos.

He echado de menos a Anabel, admito que se me hace complicado el ritmo de esta relación. Son mucho factores que, en este caso, sí que alteran el producto: mis hijas, su hijo, su trabajo, el mio, sus actividades, las mías, …

No es nada fácil llevarlo todo. Es completamente diferente a todo lo que he conocido hasta la fecha. Imagino que continúo muy lejos de mi zona de confort.

Por otro lado, el echarla de menos me asusta o como poco me desconcierta. Esto me devuelve a las preguntas del otro día:

  • ¿Sabes vivir solo?
  • ¿Puedes ser feliz solo?
  • ¿La estás utilizando para llenar un hueco?

No hemos hablado mucho estos días, cada uno está inmerso en su realidad. Sin embargo he tenido momentos bonitos gracias a ella. Mis hijas tienen la bonita costumbre de enviar tarjetas/postales de Navidad a algunos de sus compañeros del cole. Ellas las pintan, escriben algún mensaje y luego las enviamos por correo ordinario. Todavía les quedan algunas para terminar pero ya envié unas cuantas este viernes.

Mientras ellas la escribían, el jueves, nació la idea de enviarle una a Anabel. ¿Por qué no?. ¡Pues al lio!. Elegí la menos infantil, si es que había alguna que no lo fuera, y escribí en ambas alas. No puedo transcribir el contenido exacto ya que no la copié pero si recuerdo lo básico:

«Creo que esta Navidad será diferente a la que esperábamos. Para mi lo será y tú tienes un poco de culpa en eso.«

Es la verdad. Le tenía mucho miedo a estas fechas, a pasar estos días sin mis hijas. Por suerte estarán conmigo y cuando no sea así yo estaré en el trabajo. También la tengo a ella que, aunque no estaremos juntos físicamente, es un apoyo. Ya no veo tan cuesta arriba estas fechas. Mi familia también tiene mucho que ver en ello, no puedo dejar de de reconocerlo y agradecerlo.

Tengo ganas de comenzar con los turnos de siete días y por otro lado me asusta tanto tiempo separado de ellas. Tenemos acordadas dos tardes para el padre no custodio pero aún así se me hace difícil. Vamos a ver como lo llevan las niñas, aunque puede que me esté adelantando, faltan más de quince días.

Mañana tengo sesión de terapia y debería estar escribiendo para mi terapeuta pero creo que no encuentro el momento. Hace unos días comencé pero no sé por donde continuar.

Voy a intentar ponerme con eso. Buenas noches mis amores, ahora subo a darles un ojo. Las quiero mis viditas.

P.D.: Ya le he enviado el ejercicio a mi terapeuta. La incluiré al final de esta entrada. También me he encontrado la siguiente cita:

Amo la violencia con la que tu sonrisa destruye mi rutina

Gabriel García Márquez
El amor en los tiempos de cólera

Ejercicio enviado a mi Terapeuta:

«Hola [Su nombre]. Este «ejercicio» lo he realizado en dos momentos diferentes. No sé si te servirá pero es lo mejor que me ha salido en el tiempo que le he dedicado:

Hola [Su nombre]. Me decido a comenzar a escribirte sobre ese yo pasado, ese yo niño. Nacido en el 77 recuerdo que siempre he dispuesto de una gran libertad y autonomía. Ya desde muy pequeño podía estar mucho tiempo solo en la calle, antes de los 3 años. Iba y venía solo a muchos lugares de mi entorno, algunos a los que mis hijas, 9 y 5 años, no permitiría que fuese solas hoy.

Es cierto que el entorno era propicio. Mucha familia alrededor y se trataba de otro tiempo. Todo el mundo nos conocía a mi familia y a mi. Cualquiera me podía llamar la atención como adulto o bien recogerme si me caía y llevarme a casa.

Durante estos 3 primeros años no tengo muchos recuerdos y los que tengo son buenos, muchos de ellos estando solo. Si lo pienso esto me resulta curioso ahora mismo. Puede que por la educación que he realizado con mis hijas, muy diferente. Vale que mi trabajo me ha permitido, creo yo, una mayor presencia de la que pudo tener mi padre durante toda mi niñez.

Con 3-4 años nos mudamos a la que sería mi casa hasta bien entrada la adolescencia. Casa donde creció mi hermana y donde nació mi hermano pequeño. También aquí disponía de una gran libertad de entrada y salida…

15/12/19 23:44. Buenas noches. Continúo después de varios días. He estado con mis hijas pero esa no es es escusa o puede que sí. En cierta forma me encuentro incompleto aún estando con ellas. Si me da tiempo de enviarte esto y a ti de leerlo ya sé por donde comenzarás mañana.

En esa nueva casa y nuevo barrio también podía entrar y salir con gran libertad, al menos a mis ojos.

Mi madre era la que estaba presente y la figura de autoridad «suprema» era mi padre. No temía que mi madre supiese de mis travesuras o actos incorrectos pero si lo temía de mi padre.

No es que fuese un niño maltratado ni nada por el estilo, aunque algún cachete si me llevé. Con los ojos de hoy no se le pega a ningún niño, con los de aquellos años yo diría que merecidos.

El modelo de familia, toda mi familia, era el predominante de la época: mujer en la casa con los hijos y hombre trabajando. Las mujeres trabajaban una vez los niños se valían por si mismos.

En mi caso recuerdo el curso de octavo, tenía que ser octavo de E.G.B. Mi hermano estaba en infantil en una escuela de barrio a unos 60 metros de la vivienda familiar. Mi hermana y yo en el colegio de zona a algo más de un 1km. El horario todavía era partido. Yo dejaba a mi hermana en la fila del comedor y salía corriendo a recoger a mi hermano en su escuela. Lo llevaba a casa, le ponía la comida, comíamos ambos, lo dejaba de nuevo para comenzar las clases y regresaba corriendo a la mi escuela para mis propias clases. Mi madre estaba trabajando en aquella época.

También algunos veranos posteriores en los que mis primos más cercanos (2 primos menores que yo) pasaban temporadas en casa y yo estaba al cargo de prepararles y ponerles la comida, a ellos y a mis hermanos.

En esa época no le di mayor asunto, ahora no permitiría eso para mis hijas.

Tenía muchos fines de semana de ir a trabajar con mi padre a la vivienda actual para «levantarla», se compró de solar. Más de un verano pasé, bajando muchas veces sólo en autobus o ciclomotor, como peón de algún empleado, tío mio o sólo para ir organizando.

Muchas veces no quería o no me apetecía o bien había salido la noche anterior. Por otro lado era lo que se estilaba en mi familia (muchos trabajaban en la construcción y siempre tocaba arrimar el hombro en casa de este o del otro).

No todo fue eso. Me he divertido mucho en [Municipio de nacimiento de mi madre]. He caminado, explorado, subido a árboles, etc, etc, etc, etc. Todo cuanto he querido, podido y más.

Fue en mi adolescencia, creo que estando en 1º de B.U.P. cuando dejé de tener hora de entrada a mi casa. Tuve un pronto e intenso contacto con el alcohol los fines de semana, rollos de un rato o una noche con muchas chicas,…. todo esto se cortó al comenzar mi relación con Ágara.

Lo dejo por aquí para enviártelo y poder descansar un poco….

Pues hasta aquí lo escrito. Nos vemos en un rato. Un abrazo.«

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