22 de Octubre de 2019

00:24. Fin de semana larguísimo y lleno de novedades. por otro lado corto, me gustaría haber dispuesto de más tiempo.

El viernes 18, durante la mañana, pude compartir un café con Anabel. No fue mucho tiempo pero pudimos hablar, con cierta profundidad, sobre lo que estamos iniciando. Ella tiene claro de que «palo» voy: me gusta y sin buscar nada no me escondo de lo que pueda surgir. Por fin ha reconocido que, después de cada encuentro, queda con ganas de más. Poco a poco me va despejando dudas al respecto sobre lo que piensa de todo esto. Nos despedimos hasta la próxima semana ya que, aunque íbamos a coincidir en una celebración de cumpleaños, el aforo del lugar no me permitirá asistir.

He cumplido con un compromiso que adquirí antes de la finalización del pasado curso escolar. Lo había dejado para el verano pero, lo reconozco, no he estado para nada que no fuesen las niñas o yo mismo. Parece que ya, casi 7 meses después, comienzo a ser persona.

Hemos comido en casa de mi hermana las niñas, mis hermanos, una  de mis cuñadas y yo. Ha sido muy divertido para todos. De ahí nos hemos ido a escalar  y posteriormente merienda en una cafetería. Vamos ha sido un día súper completo, maravilloso. Por otro lado comenzaba a pensar que me tocaría decirles adiós la mañana siguiente.

Mientras estábamos en el rocódromo me han avisado que, tras hablarlo con el responsable del lugar de la celebración del cumpleaños, si quería podía asistir, incluso quedarme a dormir. Lo de dormir me pareció muy aventurado pero por supuesto les confirmé mi asistencia a la celebración. Se lo comenté a las niñas y quedaron contentas ante la posibilidad de ayudarme a hacer un brownie la mañana siguiente y, por supuesto, llevarse un trozo. Antes de regresar a casa compramos los ingredientes que nos faltaban.

Al día siguiente me pidieron Creps para desayunar, justo después manos a la masa. Le pedí a Ágara que retrasase su llegada 15 minutos para que las niñas se pudiesen llevar su brownie. Se retrasó un poco más pero genial, nos permitió compartir un ratito más.

Las niñas se fueron contentas y, aunque duro, también yo comienzo a acostumbrarme a estas separaciones. Me habría encantado tenerlas, habrían muchos niños en la celebración y se lo habrían pasado genial pero no les correspondía estar conmigo.

Terminé de prepararme y cogí lo necesario para pasar el día, por si acaso también la noche.

La celebración era en un lugar aislado con muy poco cobertura, lo cual fue de agradecer por la desconexión que ofrecía. «Sin querer queriendo» me he metido en parte del círculo de los amigos de Anabel y mis vecinos. Menos a tres de los asistentes ya conocía al resto de asistentes de ocasiones anteriores. Algunos de ellos ya  tenían clara la razón por la que estaba allí, Anabel.

Para mi han sido una tarde y una noche geniales. Finalmente me he quedado a dormir. Pensaba que estaría en cualquier litera pero, dado que los niños se las habían repartido, Anabel me ha invitado a dormir con ella. Se ha dado así, ni me ha extrañado ni me ha dejado de extrañar. Rato después de que todos los niños se durmiesen nos hemos retirado los adultos.

El lugar era una casa rural bastante amplia. Nosotros estábamos en una gran habitación con algunas literas alrededor ocupadas por niño entre los que estaba el hijo de Anabel.

La luz se ha apagado pero hemos dormido poco. No era el momento ni el lugar de ir más lejos por lo que nos hemos quedado en los primeros besos y bastante conversación entre susurros. Bien entrada la madrugada se levantó su hijo y le pidió dormir con ella, hemos terminado compartiendo cama. El niño en un extremo, ella en medio y yo en el otro extremo. Creo que el niño no se percató de que yo estaba allí. Alguno de los adultos sí que se dio cuenta al levantarse al baño durante la noche. Alguna broma surgió al respecto durante la mañana pero, desde luego, no me pareció que fuese una sorpresa para la mayoría.

Anabel y yo nos levantamos antes de que lo hiciera cualquiera de los niños. Me hizo gracia ya que un ratito después fue cuando el más pequeño de los niños, el hijo menor de mis vecinos, me preguntó sobre donde estaban mis niñas. «Con su madre» le respondí y quedó conforme.

Ese día ha transcurrido de una forma muy fluida, la verdad es que ese grupo me ha aceptado bien. También es cierto que voy «recomendado» por partida doble.

Finalizando la celebración, Anabel y yo, hemos ido a llevar parte de las cosas a nuestros respectivos coches, estacionados muy próximos entre sí y algo alejados de la casa. Aprovechamos para despedirnos, ya no ha sido como solo amigos. No sé «que más» pero no solo amigos. Me hizo gracia su comentario después de besarnos:

Como te vea mi hijo te mata.

— Pues verás tú a la mía.— le respondí mientras nos reíamos.

Ambos tenemos claro quienes van primero y hemos reforzado la idea de no mezclar a nuestros hijos por el momento, esto puede dar muchas vueltas y tomar infinidad de caminos como para recorrer esa senda. Además tenemos como referencia la situación de nuestras respectivas ex parejas y como que no nos apetece. Continuamos conociéndonos aunque cada vez más próximos.

Esa noche y ayer hemos hablado y bromeado un poco respecto a este fin de semana aunque queremos comentarlo en persona. Con suerte será el domingo, ya veremos si se alinean los astros. Entre trabajo, niños y demás compromisos no es sencillo cuadrar momentos. La próxima semana sí tendremos oportunidad de compartir algo más de tiempo.

El sábado no puede hablar con las niñas directamente. La falta de cobertura y que ellas no estuvieron en casa hasta tarde no facilitó el contacto. Nos enviamos unos audios de buenas noches. El domingo y el lunes sí hemos podido hablar con normalidad. Me han preguntado mucho por la fiesta, el lugar, los invitados, etc.

Hoy las recogeré a la salida del cole, tengo muchas ganas de estar con ellas. No tengo un plan concreto para esta tarde, no más allá de estar con ellas. No es importante, tenemos mil y un alternativas.

La verdad es que el fin de semana ha dado mucho de si. He pasado de tener dudas sobre lo que pensaba Anabel a que me lo dejase muy claro. Me siento bien, continuo en paz y con tranquilidad. Lo he pasado bien, he reído, disfrutado,  besado y abrazado. Ha sido diferente, por supuesto que sí. Después de tantos años con otra persona ha sido diferente, con cuidado, con cariño, con curiosidad y con miedo

En definitiva y aunque me repita, muy bien. Con muchas ganas de repetir y continuar en un espacio más adecuado. Todo se andará, esa parte continúa sin ser la más importante.

Respecto a mi ex la dinámica continúa siendo la misma. Mientras más lejos mejor y mientras menos sepa de ella mejor. Con las niñas es difícil pero ya depende de mi que no me afecte y, de momento, no lo hace.

Con Anabel quiero seguir descubriendo. Como dato curioso, ayer, mientras subía contenido al blog, el Diario «me chivó» que hoy se cumple un mes de que nos conociéramos. Me parece mucho más tiempo, es cierto que escuché hablar de ella hace más tiempo pero ese el fue el día que la conocí. Tengo curiosidad por ver donde estaremos en otros 30 días.

Vidas mías no me aguanto las ganas de verlas y me voy a la cama para que las horas vuelen mientras duermo. Las quiero mis amores. Hasta mañana.

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