15 de Octubre de 2019

23:13. Continúo en mi estado de paz y tranquilidad. Estoy en la segunda noche con mis hijas, mañana las dejaré en la escuela y las volveré a ver sobre las 19:00. Estarán con su madre y espero que lo pasen genial.

El domingo 13 pasé parte de la tarde en familia. Ya en casa me dediqué a los últimos preparativos para recibir a las niñas el día siguiente. Hablé varias veces con Anabel, me habría gustado verla pero no fue posible. Me dije a mi mismo que esta chica me iba a enseñar a cultivar la paciencia. No es nada malo, en este momento de mi vida no me conviene acelerar nada aunque tampoco es necesaria una calma absoluta. Esa noche sí pude hablar con ella de forma más detenidamente, primero por Whatssap y luego telefónicamente.

He dudado mucho si poner aquí partes de esta conversación. Creo que reflejan mucho de mi cambio en este corto periodo de tiempo por lo que he decidido trasladar alguna parte de la misma. Esta conversación se produce después de compartir las cosas del día y alguna que otra canción con la capacidad de remover. A partir de ese punto comenzamos a hablar un poco más serios:

—Bueno, una pregunta… ¿Qué vamos a hacer tú y yo?. —curiosa pregunta le solté para entrar en materia.

🤷‍♀️ ¿Por qué preguntas eso?

—Sinceramente quiero más.

—¿Pero no dijiste que no buscas nada.. qué estás bien como estás? Tus hijas, trabajo y reconducir la nueva situación de todo… —me preguntó

—Y no busco, dejo que la vida me sorprenda, estoy aprendiendo a vivir solo y esto no va a cambiar. Pero quiero más, más tiempo contigo… En esta nueva situación te has cruzado tú. No te estoy pidiendo una relación. Quiero más tiempo, conocerte más. Sin prisas, sin correr pero es cierto que quiero más. ¿Qué quieres tú?

Me respondió que ella estaba dispuesta a continuar conociéndome, que estábamos en eso. A ella le costaba un poco «expresar», no sabía si por su timidez o por miedo.

Después de algún comentario más respecto a la cena pasamos a hablar telefónicamente. Nos hemos reído bastante, la verdad es que ha estado bien y me he sentido bien. Antes de iniciar la llamada ya le había comentado que en varios momentos de la cena me había visto tentado a besarla pero que después de lo que habíamos hablado con anterioridad no quería «ensuciar» ese momento. Me encontraba muy a gusto y preferí dejarlo en sus manos. Me arrepentí de haberlo hecho así aunque probablemente fue lo mejor.

El lunes por la mañana contactó Ágara por Whatssap. Se disculpaba por no haberme dicho nada sobre la propuesta que le había hecho respecto a mis próximos «días de enmedio». Antes de responderme me dio una información que, a día de hoy, todavía no entiendo el motivo:

Aroha [Nuestra hija mayor] anoche tristona, dolor de de barriga, esta mañana se ha logrado aliviar un poco. Masaje, manzanilla y mucho amor. Quiere estar con los dos juntos. No quiere echar de menos de a nadie.

No lo entiendo. ¿Para qué? ¿Cree que no sé lo que quiere la niña? ¿Se soluciona algo por decírmelo? ¿Lo puedo solucionar de alguna forma?… (Podría continuar con un largo etc de preguntas, incluso culpándola de alguna forma pero de verdad, ¿Para qué?) Este mensaje quedó sin respuesta.

Mientras escribo he pensado que igual es ahora ella la que quiere ser transparente, sigue buscando buen rollo,… Lo siento, no es el momento y no sé si llegará el día en que lo vuelva a ser, ahora no.

Cerramos los próximos «días de enmedio» y llegamos a un acuerdo para el día de cumpleaños de Aroha. Creo que esto ha sido satisfactorio para ambos y que, precisamente esta, es la mejor relación que podemos alcanzar ella y yo (que no es poco dado mi estado de hace unas semanas).

Esta mañana he vuelto a quedar con Anabel, hemos ido a hacer deporte juntos. Ha estado muy bien, me he divertido, bueno creo que nos hemos divertido, además de «sudar la camiseta». Hemos terminado en una terraza compartiendo experiencias del pasado y presente. No sé cuando volveremos a coincidir. Existía un plan para este sábado pero los acontecimientos nos van a llevar por otro camino en el que no coincidiremos. Seguro que encontramos el momento entre su hijo, mis hijas, nuestros trabajos y nuestras respectivas vidas.

Esta noche hemos vuelto a hablar. Me ha contado algunas de sus preocupaciones y le he dado mi punto de vista donde podía hacerlo. Me ha encantado como hemos terminado la conversación. Nombrar a mis niñas es tocarme muy adentro:

—…Me apetece darte un abrazo después de esta conversación. Te lo doy desde la distancia 😘 😘. —le escribí.

—Eres genial… Tus hijas se darán cuenta de que eres especial… Otra vez gracias 😘 😘 😘 —Fue su respuesta y último mensaje de la noche.

Esas palabras me llegan. Gracias de verdad.

Me encuentro bien. En esto tiene que ver Anabel pero, lo reconozco, también tiene que ver el «cero info» respecto a mi ex. Sé cosas porque me llegan por las niñas. A veces me veo pensando «¡¡¡No me cuentes nada, no me interesa, nooooo!!!» pero son niñas y así tiene que ser. No me afecta su nueva vida, sí lo hace la de mis hijas, en fin…. Yo por mi parte no miro a su «apartamento de soltera», no escucho nada cuando las niñas hablan con ella, etc, etc, etc ¡¡¡¡No quiero saber nada!!!!

En algún momento ha regresado a mi mente la boda de mi ex-cuñada. Yo no pinto nada ahí. Por favor, que no se le ocurra invitarme, ahorrémosno un momento violente a todos al rechazar la invitación. Todavía falta tiempo pero no veo posible un cambio de parecer en mi.

Respecto a Anabel no sé lo que nos depará el futuro, espero que amistad como poco. Cualquier otra cosa ya se verá. Por el momento ya hemos cuadrado una clase conjunta de yoga, hoy tocó un deporte de su elección. Será el 29, aunque espero volver a verla antes.

Me voy a descansar. Le daré la última «vuelta» a mis amores y me volveré a despedir de ellas, aunque estén dormidas. Mañana duermen conmigo pero las echare en falta durante el día.

P.D.: Llevo desde la entrada anterior revolviéndome en el arrepentimiento de lo que le dije a mi hija respecto a que podría leer el diario a sus 14 añosNo tengo ningún derecho a hacerla participe de un problema de dos adultos. En fin, a ver si con un poco de suerte se olvida.

2 Comments

  1. María Eugenia

    Buenos días Troglodita,
    Yo creo que tus hijas no deberían leerlo, pero si ya saben de su existencia será difícil que no lo lean algún día… me pongo en el papel de tu hija y yo estaría desesperada por cumplir los 14 años y leerlo.

    Un saludo

    1. Troglodita Emocional En evolución

      Muchas gracias por comentar y seguir mi historia. En efecto fue un error del que me arrepiento. Ya veremos lo que ocurre de aquí a que la niña cumpla los 14. Ellas conocen el diario, nunca fue un secreto y tal vez debería de haberlo sido para ellas, ahora no se lo puedo ocultar. En fin, el tiempo dirá. Por otro lado no creo que mi hija esté desesperada por leerlo, al menos no en este momento. La realidad es que lo único que les interesa del diario son las imágenes que lo ilustran. Veremos en un futuro. Muchas gracias.

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