07 de Julio de 2019

00:07. Querido amor mío, hoy más que nunca tengo que dejarte ir. No puedo continuar de esta manera en la que no estoy viviendo o lo hago a medias. Me duele horrores pero tenerte todo el tiempo en mi mente me hace más daño aún. Tengo que obligarme a sacarte de ella. No se si esto es posible pero al menos lo intentaré.

Ayer por la mañana llevé a las niñas a escalada. Puede que no las pueda llevar más este mes debido a nuestros turnos, ella tendría que acceder a que las lleve dentro de su tiempo. Nos ha acompañado mi madre por petición de las niñas. Se ha sorprendido de lo fácil que sube mi hija mayor por esas paredes.

Después de eso, y de  desistir de la invitación para volver a comer en casa de mis padres, hemos regresado a casa, no sin antes parar en el centro de nuestro municipio para el segundo desayuno y comprarme algo de ropa de mi talla actual. Las camisetas que tengo me quedan como sacos.

Hemos comido en casa y me habría gustado llevarlas a un sendero cercano para dar un pequeño paseo. Esta era mi primera opción antes de la segunda que consistir en bajarnos a la playa. Las niñas, sin embargo, han decidido entretenerse en casa, normal por otro lado ya que hacía días que no la pisaban. Llegado el momento nos hemos ido directamente a la playa.

He avisado a mi familia por si querían venir a pasar la tarde. Por ahí han pasado mi madre y mi hermano, también, de casualidad, los abuelos maternos. Los quiero de corazón pero ahora mismo me resulta violenta la situación de estar en la misma playa sin tenernos nada que decir. Me planteo incluso cambiar de playa para evitar esta situación. Evidentemente su presencia hace que la tenga a ella muy presente. Por otro lado no les puedo retirar su rol de abuelos por lo que las niñas pasan parte de la tarde un lado a otro. De forma egoísta me podría hasta interesar ya que «me descargan» un rato de las niñas pero, aun siendo egoísta, me hace más daño que bien.

He hablado con mi hermana sobre las ganas que tengo de que todo esto termine. De que llegue ya mi momento de estar bien y todo esto me importe tan poco como a ella. También respecto a los abuelos maternos y lo que me fastidia tener que hacer cambios por esta mierda de situación.

Ella me dice, y con razón, que tengo que soltar que todavía estoy agarrado. Que piense en mi y no en ella. Que actué por mi bien y que esté, sobre todo que esté con las niñas. «Mientras estás en ella no estás con las niñas y te lo pierdes». Tiene toda la razón, ayer fue así. Quiero que todo esto termine.

El martes vuelvo a ver a mi terapeuta, parece que hemos cerrado fecha, a ver si me da otro revolcón y logro continuar avanzando. De verdad que quiero dejarla atrás.

Por otro lado temo que cuando comience a estar bien le de por venir a revolverme la vida otra vez. Esto es una tontería que solo está en mi mente y que no ocurrirá. Mi hermana me lo ha recordado también, «No va a volver«.

Quiero llorar si es lo que necesito para desahogar la tristeza y la pena. Para matar cualquier ilusión que pueda tener, aunque ahora mismo no estoy para ninguna tontería que pueda venir de ella.

Hoy me ha costado enviarle un vídeo de la escalada. No le voy a enviar resumen de las comidas, ¿Para qué?. Ella no lo necesita cuando no me lo envía a mi. No quiero hablar nada con ella, no me apetece ni lo más mínimo.

El próximo sábado tengo que trabajar por lo que pensaba avisarla para que llegase temprano. Ahora creo que me iré a casa de mis padres, dormiré ahí la noche anterior y que las vaya a buscar. Me ahorro verla o hablar con ella. Ya no es mi primera opción con la niñas.

Solo pensar en esto me hace mucho daño pero realmente no puedo más con ella, no quiero verla, no quiere hablarle, no quiero amarla. Necesito que se vaya de mi si no va a estar. Ella ya se fue pero yo aún la sujeto, quiero soltarla ya. Por favor vete ya, por favor…

 

22:19. Esta mañana las niñas no se querían ir cuando ella ha llegado. No digo que se quisieran quedar aquí todo el tiempo solo que les habría gustado estar un ratito más.

Después de que se han ido he comenzado a hacer algunas tareas de la casa para terminar llorando desconsoladamente. No me he permitido cortarlo y he dejado que saliese.

Mi padre me ha invitado a que fuese a comer y mi hermana a pasar la tarde con ella. Yo he declinado ambos ofrecimientos y me he ido un par de horas a la playa para leer con el rumor del mar de fondo. Me ha hecho muy bien.

De regreso en casa he hablado un poco con las niñas, se lo han pasado bien. Me alegro mis amores.

También «el Troglodita» ha hablado con una chica que contactó hace algunos días mediante el perfil de Facebook. Hemos compartido impresiones de su situación y le he vuelto a recomendar lectura. En ese mes he leído casi 6 libros, me sorprende el ritmo que llevo. He comenzado el cuarto libro de las Hojas de Ruta de Bucay. Este no me lo recomendó mi Terapeuta pero ya que he leído los 3 primeros y sólo me falta este para completar la serie me he animado. Creo que cuando lo termine volveré a leer «El buen amor en la Pareja«.

Bueno me despido ya por hoy. Buenas noches mis amores. Las quiero con locura.

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