26 de Junio de 2019

09:32. Estoy, o mejor dicho, estamos en casa de mis padres. Las niñas han venido de pijamada y evidentemente yo con ellas. El último día que escribí, en el trabajo, terminé el primer libro e inicié el segundo de las Hojas de Ruta de Bucay. Fue un buen día pero no puedo decir lo mismo de la noche. Transcurrió entre sueños, despertarme, recurrir a las palabras del Ho’oponopono para detener mi mente, dormirme y volver  a comenzar.

Ayer, una vez fuera del trabajo, realicé  unas gestiones para dejar lista la vacuna de la mayor, definitivamente se la pondremos el jueves. Ya en casa me ocupé de terminar de organizarla, ducha y listo para ir a buscar a las niñas. Sabía que no tendría que encontrarme con ella, me había dicho que comenzaba a trabajar a las 10:00 y yo pasaría un poco más tarde.

La verdad es que el día no estaba precisamente bueno, incluso lloviendo. Les ofrecía a las niñas la posibilidad de ir la cine y a dormir a casa de mis padres. Se entusiasmaron con la idea, por lo que regresamos a casa, preparamos lo necesario y volvimos a salir. Primero realizamos unas compras y finalizamos en casa de mis padres para almorzar.

La tarde no salió como habíamos pensado pero eso no nos impidió pasarlo muy bien. Relativamente tarde las niñas hablaron con su madre. No estaba con las niñas en ese momento pero se que le insistieron mucho en poder verla, por videollamada, ella se negó en redondo. Creo que ya está bastante cansada de esa situación.

Me fui con ellas a contarles el cuento y acompañarlas hasta que se durmieran. La realidad es que cuando me di cuenta yo también me había dormido y la casa estaba a oscuras, ya no me fui a la otra cama. Por desgracia la noche fue incluso peor que la anterior. He tenido infinidad de sueños y recuerdo muchos, eso indica la cantidad de veces que me he despertado para cortarlos. Los sueños han sido muy variados: discutiendo con ella, estando bien, en el pasado, sexual,… .

Describo el que más me ha marcado:

«Llegaba a mis manos una revista del tipo «Hola» o «Pronto», de las que entregan los domingos junto al periódico. En una de sus secciones estaba publicado un diario, su diario para ser más exactos. Ahí pude enterarme de muchas cosas. Por ejemplo que su relación comenzó mucho antes de lo que me dijo, lo poco que significaba para ella intentarlo conmigo, etc, etc, etc..»

Creo que después de ese sueño pensé en levantarme para no dar opción a continuar soñando. Con esta noche acumulo dos sin descansar, a ver que me depara la siguiente.

Me he levantado como el día, está igual o peor que ayer. Las niñas están en su «momento tele», voy a intentar comenzar el día con alegría.

23:53. Finalmente la mañana transcurrió con cierta alegría. Salí con las niñas y lo que era un paseo se convirtió en una mañana de compras, encontrar prendas a tan buen precio para las niñas es lo que tiene. Al volver a casa de mis padres las niñas estuvieron casi una hora jugando muy entretenidas, lo que me dio la oportunidad de ponerme a leer con tranquilidad.

Después de comer, gracias papá por tanto apoyo las cosas son mucho más fáciles así, sentí la necesidad de volver a casa. Teníamos el oculista esa tarde, no lo puedo explicar del todo, tal vez me sentía mal por estar próximo el momento de verla, quise volver a la seguridad de mi casa. También sentí que las niñas no habían estado en casa.. De verdad que no se la razón concreta pero quería estar en casa lo antes posible.

Regresamos y nos preparamos para la hora de salir al oculista. Ellas quisieron ponerse prendas de las compradas hoy, normalmente las habría enjuagado antes pero hoy accedí a que se las pusieran tal cual.

Nos cruzamos con su madre mientras buscaba aparcamiento por lo que me sorprendió no encontrarla en la consulta. Se lió un poco con el lugar y tras varias indicaciones por Whassap llegó al lugar antes de entrar con el doctor, las niñas ya habían pasado parte de las pruebas previas.

Nuestro encuentro fue como de costumbre, apenas cruzamos palabras o miradas. La despedida igual. Será necesario comprar gafas nuevas para la mayor y la pequeña tendrá que comenzar a utilizarlas. Se que esto ha sido un pequeño golpe para ella, por el tema económico. Por suerte las de la mayor, siguiendo la recomendación del doctor, no las cambiaremos hasta septiembre. Las de la pequeña las compraré en cuanto pueda, al menos esa es mi idea.

Volviendo a nuestro encuentro he de decir que no me ha sentido ni mal ni bien. Estoy «rendido» ante la situación y si es así como tiene que ser nuestra relación ahora pues sea. Yo no quiero forzar nada ni buscar nada. No me escondo, no estoy molesto ni enfadado, no es una pataleta de «pues no te hablo», no… Me rindo. ¿Tiene que ser así?, pues que así sea, sin más. Nos comunicamos por Whatssap, por ese canal fluye más. Por ahí hemos hablado de la vacuna de mañana, de que después me las llevaré y hemos quedado en que se las entregue a las 11:00 en casa de su hermana (no se si a ella o a su hermana). Tampoco he preguntado, no es asunto mio. Es cierto que mil pensamientos han pasado por  mi mente y con cada uno de ellos «Perdóname, Lo siento, Te amo, Gracias». Por momentos sólo tenía esas palabras en la mente. Yo no se «limpiar» pero al menos los corto.

El resto de la tarde ha sido genial con las niñas, incluso le he enviado un par de fotos, aunque han derivado en una conversación respecto a la dieta de las niñas. Lo reconozco, estos 2 días conmigo no ha sido de nutricionista pero el que esté libre de pecado que tire la primera piedra, ella no podría. Como le he dicho «Me han tocado a mi unos días calóricos». Hemos sido cordiales aunque probablemente su comentario sobraba. Como no ha ido a más lo he dejado correr. Ahora pienso si de nuevo cedo ante ella por no responderle al respecto de otra forma. Se que lo hace por el bien de las niñas, o eso quiero pensar, pero… También tengo que reconocer que de discutir con ella probablemente comenzaría a sacar cosas de nuestra situación que nada o poco tendrían que ver con el tema de las niñas. En fin, cordialidad.

Voy a terminar de prepararlo todo para mañana, que el madrugón va a ser importante, y a la cama. Al menos estoy contento de ir cerrando etapas médicas con las niñas. Ha sido una sorpresa para mi tener que ponerle gafas a la pequeña pero mejor ahora que no tan tarde como se las pusimos a su hermana.

Buenas noches mis amores, en un rato vuelvo a la cama con ustedes.

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