27 de Mayo de 2019

00:16. Ayer pasé gran parte de la mañana con un nudo en la garganta. No ha sido fácil. Mi hermana me dijo «Sal de casa, no te quedes ahí. Son ganas de llorar, llora y sal de casa».

Terminé las cosas que tenía pendientes en el baño, poco a poco va tomando forma. Cerca de las cuatro de la tarde me obligué a comer algo y comencé a limpiar la casa. Superplan de domingo, pero si no lo hago hoy ya no será hasta después de volver a estar con las niñas y a algunas cosas ya les toca un repaso.

Finalmente he salido al cine con mi padre y mi hermano. No me gustó la película pero con tal de salir de casa todo me valía.

En el cine recibí una foto de una de nuestras hijas en el cumple. Parece que te has dado de que si das tal vez recibas. Durante la noche me envió otra. Una vez terminada la peli le mandé un mensaje para hablar con las niñas. Quedó sin respuesta hasta casi una hora después, bastante tarde para ser domingo y tener cole hoy. Me pediste disculpas: «Perdón, el cumpleaños». Yo ya me hacía a la idea de que hoy no hablaría con ellas, aunque sabía que estaban despiertas. Al regresar del cine me acercó mi hermano en su coche; pasamos por la circunvalación y pude ver tu coche aparcado y la persiana de tu habitación subida.

Mi hija mayor me dijo que tenía algo que decirme. Básicamente, que al hablar todos los días no tenía nada que contar y que algunos días sólo me daría las buenas noches. Me queda claro que por fin su madre ha hablado con ella al respecto, ya era hora. Por el momento a mi no me ha hecho lo que a ella. Las niñas me pidieron ver los cambios y aunque era una sorpresa para el martes, cuando me insistieron por segunda vez, no me pude negar. Les gustó bastante, me alegro mis amores, al final es para y por ustedes.

Esta mañana también contacté con la amiga de mi hermana, un simple «Hola ¿Cómo estás?», sin ningún tipo de pretensión. Recibí respuesta también durante la película. Le respondí más tarde preguntándole por sus vacaciones que inicia mañana. En ese sentido, por si necesitaba desconectar, la invité a venir hoy a mi trabajo. Lo curioso fue la forma «un té, un café, una infusión, un vaso de agua,…» No me di cuenta en ese momento. Yo no quiero interferencias en mi proceso y estoy seguro que ella quiero hacer el suyo. Creo que nos podemos ayudar el uno al otro sin caer en «ninguna tontería».

Hora de intentar dormir que mañana toca madrugar. Buenas noches mis amores. Hasta mañana cuando les envíe el audio de cada mañana. Las quiero con locura.

21:41. Día complejo. En el trabajo ha ido suave, mejor que muchos días atrás, pero en lo referente a mi relación con ella… Hoy ha firmado el acuerdo, tranquilidad por este lado, ahora sólo esperar para ratificarlo en el juzgado.

Esta tarde contactó conmigo cerca de las 13:00. Me quería comentar que nuestra hija pequeña estaba reacia a ir a piscina, que no tenía «feeling» con su monitor y que no quería obligarla. Yo le contesté que tampoco quería obligarla pero que se aburriría mucho esperando por su hermana. Me comentó que consultaría la posibilidad de salir fuera, a un miniparque cercano, mientras la mayor estaba en su clase. En la piscina le dijeron que el menor, nuestra hija mayor, no debía quedarse sólo por si surgía algún imprevisto que la obligase a salir de la piscina. Aproveche para decirle las opciones que había mirado y las que valoraba como campus de verano para las niñas. Su respuesta, aunque me la esperaba, me molestó:

—Me pienso lo de las actividades de verano. A mi se me sale de presupuesto porque el cole hay que seguir pagándolo. Mis días estarían conmigo sin actividad, ya les ofreceré yo mi tiempo.

Yo le recordé que el año pasado las niñas se aburrieron, le pregunté si estaba segura.

—Segura, le aportaré mi tiempo libre, buscaremos una dinámica diferente al año pasado. Son más grandes y es más llevadero ir a la playa con los dos.

Le conté una parte de lo que pensaba:

—Nos ‘condenas’ a todos a lo mismo pero poco puedo hacer. No se para que me dices que lo vas a pensar si lo tienes claro.

La parte que no puse y la tuve escrita, fue que sí lo sabía. Era lo mismo que había hecho al decirme de intentar retomar la relación.

Me respondió que yo podía, que pagase quince días.

—15 días? Para llevarlas días alternos?¿Las vas a ir a buscar o a dejármelas temprano para llevarlas?¿Has pensado lo que me has escrito o es que ya pasamos a 7 días cada uno?.-

Me dijo que no pensaba en pasar a 7 días cada uno y que lanzaba ideas para no parecer tajante.

Antes de soltarle lo que se me pasaba por la cabeza, parecido a lo anterior que no envié, prefería decirte que le diésemos una vuelta y lo hablásemos luego. También te dije el coste de la actividad de escalada, «por si querías valorarlo».

Después de eso hablé con mi hermana y me dijo que mi vida iba a ser siempre así, discutiendo contigo por dinero mientras no tuvieses trabajo. Yo le recordé que si tenías dinero pero no lo querías tocar, imagino que pensando en el próximo curso escolar. Ella dijo que tú evitarías todo gasto no necesario, que yo haría lo mismo.

Tiene razón pero me da pena por las niñas. También me dijo que buscase alternativas, consultar el tema de días alternos, pagarlo yo todo, hablarlo con ella para que me facilitara la actividad. Que dejase de pensar en ella y pensase en mi. Que comenzará a hacer mi vida. «Te quedan días de rabia y de llorar pero suelta ya y comienza a vivir.»

Eso es fácil de decir pero complicado de hacer cuando todavía no he encontrado la forma de sacarte de mi cabeza.

Te he visto online al buscar la conversación para ponerla en este diario, evidentemente él también estaba en línea. He puesto el móvil en modo avión para evitar la tentación de volver a mirar.

Después de hablar con mi hermana comencé a subir contenido al blog. Llevaba tiempo evitando subir el día 28 de Abril, ese fue el día en que decidiste sacar a las niñas de casa, mañana hará un mes. Ha sido duro pero eso me ha recordado con quien estoy tratando.

Una hora después de que terminase la actividad de piscina te consulté como había ido. Me respondiste que la grande muy bien pero que  no habías metido a la pequeña, se quedó jugando contigo. Te comenté que el miércoles lo intentaría yo antes de quitarla de la actividad y que intentaría estudiar el tema de los días alternos del campus. Te dije sin tapujos:

—Si el tema es sólo económico. ¿Tú las llevarías si yo lo pago?

—Por supuesto que las llevaría.

—OK. Tengo que informarme bien. Hablo de pagarlo por días alternos o bien el mes entero.

—Quizás por semanas. 👍 😘

Ya no pude más

– No te lo tomes a mal pero esto 😘  no me gusta.

Aquí terminó nuestra conversación. No me gusta facilitarte las cosas pero eso es pensar en ti y no en las niñas o en mi. Tengo claro tus esperanzas de trabajar en julio si les vas a dedicar tiempo a las niñas o bien lo poco que te importa dejarlas toda la mañana en casa de tus padres.

Mi hermana me recordó que tenía la opción de luchar por la custodia completa y evitar depender de ti o bien comenzar a ampliar los días con lo que tendría más margen para organizarme con las niñas.

Cuando comenté este tema de ampliar los días con ella la respuesta que recibí fue un simple Ok. Yo por mi parte no he organizado ninguno de mis turnos en julio en previsión de que llegase este momento. Para mis los dos días resulta mi complejo en el día a día, apenas tengo margen. Supongo que después de dos meses de separación podemos probar como reaccionan las niñas a un días más con cada uno de nosotros o sin el otro.

Continuo sin ver una vida sin ella pero que yo no sea capaz de verla no significa que no sea lo que me espera. Se lo he dicho a mi hermana más tarde.

—Estoy cansado de esta situación. Quiero que termine ya. Preferiría no tener que tratar nada con ella.

Ella me ha invitado a que la avise para que mañana no valla al pediatra, para no tener que verla. No me ha entendido, no me importa verla. No quiero tener que discutir ningún aspecto de las niñas con ella por que ya se cual va a ser su respuesta y me parece muy injusto para las niñas.

Es curioso lo del campus de verano. Estando juntos habíamos decidido apuntarlas, lo pagaba yo claro. Ahora que toca compartir gastos no es opción a no ser que lo pague yo… En fin, esta es la realidad que me ha tocado.

Para colmo tampoco me gusta que las niñas se den cuenta y te tengan por quien no puede darles. Me repito que lo material no es importante y que la forma en que te vean las niñas no es asunto mio, sólo puedo acompañarlas en este proceso.

Regresa el nudo a la garganta. Creo que lo dejo por hoy. A ver que «sorpresas» me depara el día de mañana. Buenas noches mis amores. Nos vemos mañana. Las quiero con locura mis viditas.

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