13 de Mayo de 2019

06:37. Noche pésima, he visto demasiadas horas. Me desperté por primera vez a las 3:38. He soñado contigo, ha sido extraño.

Ayer se realizó una oposición para puestos de sanidad en nuestra Comunidad Autónoma. Mi hermana y algunos conocidos se han presentado. Yo he soñado que tú también lo hacías, aunque estoy seguro que no existían plazas para tu titulación. Bueno te presentaste y te veía justo después celebrando que te había salido genial y dando por echo que tenías una plaza. Además te faltaba muy poco para recibir un coche nuevo y le repetías a todo el mundo que no te arrepentías, que esta decisión había sido la acertada y todo esto lo demostraba.

Creo que ahí me he despertado. No se si no me ha gustado ver que todo te iba tan bien o simplemente ha sido el verte sin ninguna duda al respecto.

En poco tiempo he desmontado el sueño:

  • No existían plazas para ella.
  • No se ha presentado, la vi durante la realización del examente.
  • ¿Coche nuevo?¿Dinero?

Eso no me ha ayudado, he estado apunto de bajar para plasmarlo en el diario, de encender el móvil y ver si había ocurrido algo. He pensado en enviarle un mensaje a mi hermana o a tu mejor amiga, a la que tú siempre le has dado mucha fiabilidad a lo que sueña, y preguntarle sobre lo que estaban diciendo sus sueños estos días.

Pero no, me he obligado a permanecer en la cama. He visto todas las horas en un sueño intranquilo. Creo que no he vuelto a soñar pero tampoco he descansado. Las noches están resultando peores que hace semanas. Supongo que comienzo a creérmelo.

12:04. Todavía espero encontrarte cuando vuelvo a casa.

He llevado a las niñas al cole y me he quedado con la pequeña a la actividad de inicio de semana. Al salir del cole me he dirigido a  un centro de compras.

Al pasar por debajo de la casa de tus padres no he visto tu coche. En cierta forma me ha sorprendido ya que esta mañana temprano las niñas contactaron contigo y les respondiste, pensé que estarías en la búsqueda de trabajo. Al no ver tu coche me lo planteé. «¿Por qué no vas a terminar de destrozarte? No vas a perder nada.»

Así lo hice y me desvié para pasar por su casa o por casa de sus padres, no se como está organizado exactamente. Por lo que me comentaste su situación era muy parecida a la tuya ahora.

En efecto allí estaba tu coche estacionado. Te envié un beso volado, de amor no de rencor. Continué mi día y continúe enviando mensajes a mi otro número. Comencé esta mañana. Todo lo que te quisiera enviar lo haría a ese número, creo es una forma de poder sacarlo.

He pasado por el super para reponer y sobre todo para la comida de hoy. Al regresar a casa me he dado cuenta de que esperaba encontrarte aquí. Evidentemente no estás.

Luego de esto, casualidades de la vida, te has puesto en contacto:

«Buenos días! Cuándo habías pensado para el análisis de la mayor? Le preguntaré a la niña si quiere que la acompañe. Al igual que el día de las vacunas, he respirado y no le negaré mi compañía.»

Aquí he tenido que respirar yo y te he respondido veinte minutos más tarde.

«Buenos días. Me alegro de que esos días puedan contar con tu compañía y tu consuelo.

El análisis será mañana en nuestro centro médico de referencia. Quiero llegar sobre las 7:45, para después llevarlas a desayunar y al cole. Le preguntaré a la niña si quiere que vallas y te digo. A no ser que quieras ir sí o sí.

Las vacunas de la pequeña serán desde que me avisen, será en horario de tarde. Las de la grande continúo discutiendo con la compañía.

Deberíamos respirar más los 2.»

Tu respuesta fue:

«Gracias. Respiremos, nuestra hijas se lo merecen.»

No fui capaz de contestarte ya que todo lo que se me pasó por la cabeza habría roto este buen rollo.

Tanto que se merecen nuestras hijas y que ahora no tienen. Te culpo por eso, también por lo nuestro aunque entiendo que no tenías más salidas. Pero te culpo, no lo puedo negar. En efecto te considero la verduga, como tú dijiste, no por tomar la decisión, por no intentarlo cuando estuve dispuesto. Cuando me di cuenta. Por estar con otro, por no vivir conmigo. Te culpo pero te quiero.

Me doy cuenta que ya no estás y duele. Me doy cuenta de lo poco que soy para ti. De compartirlo todo a nada. ¿Qué soy ahora para ti?. Las lágrimas se me saltan cada poco rato. Estoy triste, muy triste.

Ahora pienso que igual el análisis de la niña te jode tu última noche con él antes de regresar a casa de tus padres para atender a las niñas. Bueno ese es tu problema y ya verás como lo haces.

16:11. Le he consultado a la niña sobre que nos acompañes al análisis y por supuesto que quiere. No lo había dudado en ningún momento. También suponía que al final las acompañarías a las vacunas. No podías haber cambiado tanto. Tal vez sea como dice mi hermana, si tú cambias todo a tu alrededor cambia.

Se me hace muy duro hacerlo todo yo solo. Imagino que en tu casa será más cómodo al ocuparse tus padres de parte o mucho del trabajo de la casa y la comida. Yo no lo llevo mal, es duro sí, sobre todo por el abandono en el que lo teníamos todo. Mucho ya está al día pero me falta otro tanto que quiero ir cambiando.

Ya te he comunicado que «OK» a mañana. También te he preguntado por la ubicación de las temperas, me has dicho el lugar habitual (que no están y ya había mirado antes de consultarte). Te lo preguntaba por si las habías cambiado de lugar pero tampoco te lo he querido aclarar.

En un rato saldremos con mi hermana y mi madre para la prueba de su vestido de bodas. Las niñas lo han preferido a ir a la piscina. Aprovecharé para comprar témperas nuevas para que la niñas puedan pintar los detalles de finalización de sus cortinas. Si no es hoy será el próximo día, tampoco corre prisa.

Ya tengo planeado y ocupado el día de mañana. Continuaré poniendo en orden muchos aspectos de la casa y sobre todo la ropa de verano. Parece que el calor se acerca por lo que también intentaré comprarles unos pijamas de verano a las niñas para los próximos días aquí.

Te echo en falta mi vida. Que tengas buena tarde.

2 Comments

  1. Maria

    Sigo tu historia, me parece muy tierna y triste a la vez, yo también he pasado por algo parecido y supongo que me resulta fácil empatizar y verme reflejada en algunos aspectos…. Mucha suerte y que la vida fluya.

    1. Ex-Troglodita

      Muchas gracias por su comentario, primero en este blog. Me alegro de que pueda empatizar conmigo y espero que esa experiencia también se tradujera en un cambio positivo y de crecimiento para usted. Le desea también mucha suerte y que, como intuyo, la vida le continúe fluyendo. La mía parece que comienza a hacerlo a día de hoy.

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