02 de Mayo de 2019

00:05. Ayer fue un buen día, aunque estubo marcado por la efeméride del mes después. Una vez levantadas las niñas hemos desayunado unos churros, nos hemos preparado y  hemos ida a un conocido paseo de la costa con las bicicletas. Lo hemos pasado genial. Después de hacer el segundo desayuno continuamos paseando y jugando un largo rato.

Llegada la hora nos hemos ido a comer en familia a casa de mis padres. Los miembros de mi familia han podido ser ellos mismos con las niñas y ellas se han «enralado» como hacía mucho que no las veía.

También hemos ido al cine, a la sala junio por primera vez, ellas lo han disfrutado mucho. La película elegido fue «El parqué mágico».

Tengo que reconocerlo, he llorado dos veces durante la película. Cuando la madre se iba, la forma en la que lo vivió esa niña, y en el rencuentro. He empatizado con mis hijas y ha podido conmigo. Por suerte la sala está oscura y me pude beber las lágrimas mientras ellas continuaban viendo la peli.

Hoy has contactado dos veces con la niñas. La primera creo que acabábamos de llegar al paseo y no lo vi hasta un buen rato después. Te conformaste con un «La noche bien. De momento el día genial». Luego por al noche, que tampoco vi hasta rato después por tener el móvil en silencio, no lo modifiqué al salir del cine.

Me preguntabas si a las niñas les apetecía hablar. Pensé que no querías llamarla y te respondí que no me lo habían pedido. Continué con la cena de las niñas y luego vi dos llamadas perdidas tuyas, también un mensaje en el que me pedías que les preguntará si querían hablar contigo. Menuda pregunta ¿Qué van a decir tus hijas?. Hablaste un ratito con ellas aunque, como es lógico, evades sus preguntas «¿Cuándo vas a venir?… Queremos verte ‘videollamada’,…»

Yo intento ser sincero con las niñas antes sus preguntas.

«Papá, ¿Cuándo va a venir mamá? (la pequeña)»

«Mi vida, a mi me gustaría estar siempre con ustedes y que no se hubiesen movido de esta casa pero mamá ha tomado esta decisión de llevarlas a casa de los abus cuando están con ella. Mamá y papá tienen que cambiar mucho y de momento no pueden vivir juntos (mi respuesta)».

«Pero a mi me gustaría que todo fuese como antes. (la grande)»

«Lo se cariño, a mi me gustaría que algunas cosas continuasen iguales pero eso ahora no es posible. Yo las quiero mucho y esta siempre será su casa, nuestra casa. Se que aquí están todas sus cosas y siempre las tendrán aquí esperando. También se pueden llevar lo que echen de menos a casa de los abus. (mi respuesta)».

Las dos niñas querían estrenar ropa nueva mañana y así lo van a hacer. ¿Sabes cual fue el motivo principal de ir a comprar ropa?. El comentario de nuestra hija mayor de que la ropa que tenían contigo era del año pasado y le quedaba pequeña, también me dijo que las bragas el apretaban y, sin embargo, la de la pequeña estaban estiradas. Compré  y les dije que se podían llevar las que más les gustaran. Pensé en decirte si te mandaba algo pero luego me di cuenta de que tú querías resolverte sola. Bueno, las niñas irán llevando poco a poco si tú no logras resolver y si no ya veremos como actuamos en lo que esto se va encaminando.

Me voy ya a la cama a sentir el calor de las niña que mañana me toca el duro trance de despedirlas de nuevo. Buenas noches mi amores.

06:45. No ha sido mala noche, si he soñado no lo recuerdo. Hoy toca enfrentarme a un día sin mis hijas. Esto es lo que más me duele, las despertaré en un ratito para ir al cole.

También me he levantado con ganas de saber de ti, de tu hermana y de tus padres. Saber que tal te fue la entrevista que me comentaste. Si es como me explicaste no te va a reportar mucho económicamente para el tiempo que te va a requerir, tiempo que no vas a poder estar con las niñas. Que triste para ellas.

A todo se acostumbran las niñas pero no me parece justo para ellas. Igual parece que las quiero sólo para mi, que no las quiero con tu familia. Nada más lejos de la realidad. Yo nunca permitiría que las niñas se desvinculasen de tu familia. Conocí a tu hermana con ocho años, es otra hermana para mi. Aunque ahora, lo reconozco, no puedo hablar con ella por miedo a lo que te pueda decir.

En tu caso no se lo que harías con las niñas si las tuvieras siempre tú. Ya discutimos una vez sobre llevar a las niñas a casa de mis padres. Tú no querías bajar ese día y las niñas querían quedarse jugando contigo. Te lo expliqué, me da igual lo que tú hagas pero no condiciones a las niñas en el único día que van a ver a sus abuelos. Finalmente tú también bajaste aunque de muy mal humor.

En este proceso he sabido que también lo hablaste con tu mejor amiga. Tú considerabas que si tú no ibas las niñas no tenían por que ir, ella te decía que no eran sólo tuyas y que mis padres y hermanos eran su familia. ¡Qué triste es todo esto!.

Llevo tiempo pensando que tú estás a un nivel emocional superior. Ahora pienso que tal vez si pero que todavía te queda mucho por recorrer, que en realidad estás estancada en el mismo punto que estabas aquí, aunque con «un parche» de relación que te llena más que la nuestra. Tal vez te valga para aguantar ese gran sentimiento de culpa que me dijiste que tenías por haber roto tu familia.

Imagino lo que piensas cuando las niñas preguntan por mi o cuando, como anoche, te preguntan cuando vas a venir. «Pasará, es para mejor, ahora los dos estamos volcados en ustedes, lo dejarán atrás». Tal vez también por eso te has llevado a las niñas, puede que aquí te lo nombrasen mucho más, no te permitían disfrutar de tu felicidad actual.

Mi mente vuelve a correr, lo dejo aquí y voy a despertar a las niñas.

22:46. Estoy en casa de mis padres. Mi madre me ha arrastrado como si tuviera doce años.

Esta mañana lloré como un niño, justo antes de salir de casa, al meter a Esme y el elefantito en la bolsa para que volviesen a casa de tus padres con las niñas. Después del cole fui a darme el masaje relajante que me regalaste junto a las niñas el día de mi cumpleaños. Posteriormente bajé a casa de mis padres a que me viese la Fisioterapeuta que los está tratando.

La fisio comenzó a explorarme y le di permiso para que trabajase la zona a conciencia. Ya le había avisado de que venía de otro masaje relajante pero que no había sido profundo en la musculatura. Trabajo un buen rato la zona y cuanto terminó me dijo que me podía levantar lentamente. En ese momento comencé a marearme y a sentir nauseas. Lo siguiente de lo que fui consciente fue de estar en el suelo con mi padre sujetándome la cabeza y la fisio elevándome el tren inferior. Al parecer me he ido al suelo, golpeándome la cabeza, y he estado inconsciente unos treinta segundos, tal vez más.

Una bajada de tensión según parece. No me han dejado marcharme hasta que el tensiómetro no ha dado una lectura por segunda vez. He comido en casa de mi hermana y por la tarde he comprado el regalo del cumple al que iré con las niñas el sábado.

Ya en casa me he ocupado con los cajones de ropa de las niñas. A media tarde se ha presentado mi madre para llevarme a su casa, que si un fuerte golpe, que si estaría más cerca del trabajo (mañana trabajo),.. No tenía ganas, ni fuerzas para discutir por lo que me he ido con ella.

Antes de salir contactó mi abogado, estamos a la espera de recibir la propuesta de tu abogada para ver como actuamos. Ahora entiendo el porque de tu nueva disposición a abonar el 50% de los gastos de la niñas y que me pidieras el número de cuenta después de enviarte foto de las facturas del cole que he abonado hoy. Ya estás asesorada sobre tus responsabilidades.

Mi abogado también me comentó que en la conversación con la tuya esta le comentó que yo pretendía «retenerte en la casa». Si crees que eso es así no te das cuenta de lo equivocada que estás. No quería sacar a las niñas de su ambiente tan pronto, no había pasado ni un mes. Si estabas incomoda deberías de haberte aguantado por las niñas. ¿Por qué no preguntaste en lugar de actuar? Otra pregunta que quedará sin respuesta. Ahora mismo nuestra comunicación es mínima y así va a continuar, lo hacemos mediante nuestros respectivos abogados.

Todo esto será para mejor pero que las niñas estén fuera de casa no lo entiendo y creo que nunca lo entenderé.

Al mediodía le comenté a mi hermana lo que pensaba de tu nivel emocional y me ha dicho que no lo ve como yo. Que si que has cambiado y ese cambio nos ha afectado a todos, que yo también había cambiado. Según ella estamos a nivel de cambio muy parecido pero a ti te queda un duro camino de aprendizaje y maduración. Ella respeta que lo quieras hacer sola. El tema de las niñas lo puede explicar si tiene en cuenta tu estado emocional pero tampoco le parece bien.

Para las niñas continúa siendo una fiesta, ya veremos durante cuanto tiempo es así y también que es lo que haces para sacarlas de ahí.

En fin, mañana trabajo y ya voy «molido» con la paliza de la fisio y con un fuerte dolor en la cabeza por el golpe con el suelo en la caída.

Antes de salir de casa hablé con las niñas, me fueron a pasar con tus padres pero no estaban por la labor. Ahora lo puedo entender un poco más si tu piensas que te quería retener. Están y estás acostumbrados a darte y a tenerlo todo, que yo valla en contra de eso debe de ser lo peor. Igual piensan que era por mi en lugar de por las niñas.

Hoy no ha sido un buen día. No queda más que esperar a ver el acuerdo.

Buenas noches mi amores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ver más

  • Responsable: Diario de un Troglodita Emocional.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento: No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.Ver
Privacidad